Investigaciones revelan desgaste precoz del hormigón en túneles viales

Estudios recientes indican que el hormigón utilizado en túneles viales puede deteriorarse antes de lo esperado, especialmente en regiones cercanas al mar. Una investigación de la Universidad de Tecnología de Chalmers, en Suecia, identificó el fenómeno en el túnel de Oslofjord, en Noruega.
Hormigón comprometido por actividad bacteriana
La infiltración de agua de mar arrastra bacterias que se fijan en el hormigón y forman biofilms, colonias microbianas que aceleran la corrosión. Según los investigadores, en algunas zonas la degradación puede llegar a un centímetro por año y, en casos extremos, la pérdida de material alcanza 10 centímetros en apenas cinco años.
Un problema aún poco explorado
Al principio, el pH elevado del hormigón impide el crecimiento bacteriano, pero con el tiempo el pH disminuye y crea condiciones para la proliferación de las bacterias. El ambiente marino favorece las colonias y acelera la oxidación de las armaduras, y el cambio climático, al reducir el pH de los océanos, tiende a intensificar el riesgo.
La prevención ante todo
Los investigadores afirman que los túneles siguen siendo seguros gracias al monitoreo continuo, pero alertan sobre la importancia de inspecciones frecuentes, la medición del pH y la observación de los flujos de agua subterránea. El estudio, publicado en la revista Scientific Reports, refuerza que incluso los túneles en contacto con agua dulce pueden sufrir una degradación similar, aunque más lenta.


